Bacalao con almejas.

Bacalao fresco sobre cebolla pochada, terminado con almejas al ajillo y un toque de vino blanco. Un plato marinero de sabor suave.

Bacalao fresco sobre cebolla pochada, terminado con almejas al ajillo y un toque de vino blanco. Un plato marinero de sabor suave.

Bacalao con almejas

Ingredientes:

  • Bacalao, varios trozos mejor fresco.
  • 250g de almejas
  • Media cebolla en juliana.
  • Medio vaso de vino blanco.
  • AOVE
  • Sal, perejil, pimienta, guindilla,…
  • Varios dientes de ajo.

En una sartén cubrimos el fondo de aceite, calentamos y añadimos los ajos y la guindilla, removemos un poco y echamos las almejas para que se hagan durante unos tres minutos. Al final salpimiéntamos y espolvoreamos un poco de perejil. Apartamos.

En otro recipiente cubrimos el fondo de aceite, cuando está caliente añadimos la cebolla, y dejamos que se poche a fuego lento. Cuando esté colocamos los trozos de bacalao con la piel hacia abajo, salpimentamos, añadimos perejil y cocinamos removiendo circularmente con objeto de que se desprendan los aceites del pescado. Dejamos unos siete minutos a fuego medio tapado. Añadimos las almejas con su jugo y dejamos que se mezclen los sabores durante unos minutos. El vino blanco se puede añadir al final de cada proceso dejando que se evapore el alcohol.

 

Nuestros trucos

Las almejas, sin arena. Una o dos horas en agua fría con sal antes de cocinarlas, y fuera las que no se cierren.

La cebolla, bien pochada a fuego lento: es la base que da el sabor suave del plato.

El movimiento circular de la sartén que explicamos en la receta hace que el pescado suelte su gelatina y la salsa ligue, como en un pil pil sencillo.

El bacalao, sin removerlo con la cuchara, para que los trozos no se rompan.

Variantes

Con bacalao en salazón, desalado previamente durante 24 a 48 horas, cambiando el agua varias veces.

Con merluza en lugar de bacalao.

Con un poco de pimentón en el aceite de las almejas, para darles color.

Con qué acompañarlo

Unas patatas cocidas o al vapor y buen pan para aprovechar la salsa.

Espacio Gastronómico Tony García. (Almería).

Nuestra experiencia en el menú degustación de Tony García, en Almería: nueve platos basados en las hortalizas de la huerta almeriense, el pescado de la zona y la carne.

Nuestra experiencia en el menú degustación de Tony García, en Almería: nueve platos basados en las hortalizas de la huerta almeriense, el pescado de la zona y la carne.

Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (1)

Esta vez los Reyes Magos, nuestros hijos, nos regalaron una degustación en el restaurante, espacio gastronómico lo llama el, de Tony Garcia. Sus platos se basan en los productos de la huerta almeriense bajo plástico, principalmente hortícolas.

Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (2)

El menú constaba de nueve platos: los primeros a base de hortalizas, al pescado de Almería y la carne. La cantidad estaba muy bien, las elaboraciones quizá abusaban de las salsas, y para mi gusto creo que sobró la ternera. Si nos centramos en productos de la tierra y de esta zona habría que haberse centrado más en el pescado y en el ovino-caprino. Algo que no cuidan es el maridaje, no te aconsejan vinos concretos para los platos, sino que los dejan a tu elección.

Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (3)Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (4)

La atención fue bastante buena, con un camarero amable y atento que nos acompañó en todo momento. El entorno del lugar podría mejorarse, ya que no dice nada, una esquina de un edificio al lado de un pequeño parque con demasiados cristales.

 

Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (5)Espacio Gastronómico Tony García. (Almería) (6)

Guiso de Calamares

Calamares frescos en aros guisados con cebolla, pimiento rojo y tomate. Un guiso marinero sencillo y muy sabroso.

Calamares frescos en aros guisados con cebolla, pimiento rojo y tomate. Un guiso marinero sencillo y muy sabroso.

Guiso de Calamares

Ingredientes:
  • 750 gr de calamares frescos cortados en aros.
  • Media cebolla bien picada.
  • Un pimiento rojo bien picado.
  • Tomate triturado.
  • Medio vaso de vino blanco.
  • Sal, pimienta, perejil
  • Dos o tres dientes de ajo y una guindilla.
  • Fideos gruesos, del 4 o del 5. Dos puñados.

En una olla echar el aceite de oliva, añadir los dientes de ajo y la guindilla, cuando esté caliente echar los calamares, salpimentar y freír a fuego medio. Le damos unas vueltas y añadimos la cebolla, el pimiento y el tomate, mezclamos bien y añadimos el vino blanco. Tapamos la olla exprés y cocemos durante once minutos a fuego medio. Destapamos, comprobamos de sal,  cubrimos con agua caliente, echamos colorante, cúrcuma y/o pimentón, añadimos los fideos, poniendo de nuevo a cocer durante el tiempo que nos indique las instrucciones del paquete de fideos. Dejamos reposar unos minutos y ya está listo para disfrutarlo.

Nuestros trucos

No tiramos el agua de los calamares. Al freírlos sueltan su jugo, que es puro sabor para el guiso.

Si son congelados, los descongelamos en el frigorífico la víspera y los escurrimos bien antes de echarlos a la olla.

El agua, siempre caliente, como indicamos en la receta, para no cortar la cocción.

Un poco más caldoso de la cuenta. Los fideos siguen absorbiendo caldo durante el reposo, así que conviene dejarlo algo más suelto de lo que nos gustaría al servirlo.

Variantes

Con patatas en lugar de fideos, troceadas y añadidas cuando destapamos la olla.

Con guisantes, que le dan color y un punto dulce.

Con caldo de pescado en vez de agua, para un guiso todavía más marinero.

Conservación

Aguanta uno o dos días en el frigorífico, en un recipiente cerrado. Al recalentarlo, añadimos un poco de agua o caldo, porque los fideos se habrán hinchado.

Rodaballo al horno.

Un rodaballo grande asado al horno sobre una cama de patatas y cebolla. Un pescado de lujo con una preparación muy sencilla.

Un rodaballo grande asado al horno sobre una cama de patatas y cebolla. Un pescado de lujo con una preparación muy sencilla.

Rodaballo al  horno (1)

Ingredientes:
  • Un rodaballo de 2 o más kilos.
  • Patatas en rodajas de un cm para el fondo del recipiente de hornear.
  • Cebolla cortada en juliana.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vino blanco.
  • Especias y sal.

Primero cocemos las patatas y la cebolla en el microondas con una cucharada de agua, otra de aceite y sal.

Colocamos papel de cocina en el fondo del recipiente de hornear, lo pintamos con aceite de oliva, salpimentamos y colocamos las patatas y la cebolla. Podemos añadir las especias que más nos gusten. Añadimos el vino y un chorreón de aceite. Sobre esta base colocamos el rodaballo con la piel hacia arriba, horneamos durante unos veintitrés minutos a unos 180 ºC. Normalmente es suficiente, recomiendo rociar a la mitad del tiempo con un poco de agua y sal para que no se seque.

Limpiamos de piel y espinas y servimos los lomos.

 

Rodaballo al  horno (2)

Nuestros trucos

Pedir al pescadero que lo limpie y le quite las aletas; así entra mejor en la bandeja y es más fácil servirlo.

Cómo saber si está hecho: la carne debe estar blanca y opaca y separarse con facilidad de la espina central. Si aún está translúcida junto a la espina, le damos unos minutos más.

Aprovechar el jugo de la bandeja. Las patatas, la cebolla, el vino y el pescado dejan un caldo estupendo para echar por encima de los lomos al servir.

Variantes

Con refrito de ajos: al sacarlo del horno, le echamos por encima unos ajos laminados fritos en aceite con un poco de guindilla y unas gotas de vinagre.

Con pimiento rojo en tiras junto a las patatas y la cebolla.

Con otros pescados: la dorada, la lubina o el besugo quedan muy bien con esta misma base, ajustando el tiempo a su tamaño.

Con qué acompañarlo

Las propias patatas son la guarnición, así que basta con una ensalada verde. Es un pescado para una comida especial.

Corvina al horno

Corvina abierta y asada al horno sobre patatas en rodajas. Un plato de pescado vistoso, ideal para compartir.

Corvina abierta y asada al horno sobre patatas en rodajas. Un plato de pescado vistoso, ideal para compartir.

Corvina al horno
Ingredientes:
  • Una corvina de dos o tres kilos, destripada y abierta.
  • Medio kilo de patatas cortadas en rodajas de un centímetro.
  • Una o dos cebollas cortadas en juliana.
  • Un vaso de vino blanco.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal, pimienta,….

Colocamos las patatas en un recipiente para el microondas, las salamos, añadimos unas cucharadas de agua y una de aceite. Aproximadamente dejamos cocer durante unos once minutos.

Calentamos el horno a 180 ºC durante unos siete minutos.

En un recipiente para el horno ponemos la cebolla y las patatas de forma que sirvan de cama al pescado, las salpimentamos un poco, y ponemos todo al horno unos quince minutos. Cuando finalice sacamos la bandeja y colocamos la corvina sobre las patatas con la piel hacia arriba. Asamos en el horno durante unos quince minutos. Echamos el vino y el agua para que no se seque. Sacamos de nuevo del horno, le damos la vuelta y salpimentamos, ahora lo colocaremos de nuevo en el horno, y lo gratinaremos durante unos once minutos.

En una sartén podemos freír unos dientes de ajo y lo echaremos sobre el pescado.

Nuestros trucos

Pedir al pescadero que la abra en libro y le quite la espina central: así se hace antes y es más fácil de servir.

El microondas adelanta las patatas, como hacemos en la receta, para que no se queden duras mientras se asa el pescado.

No pasarse de horno. La corvina es firme y jugosa, pero se seca si la dejamos de más. Está hecha cuando la carne se vuelve blanca y opaca.

Variantes

Con refrito de ajos y guindilla por encima al sacarla del horno, al estilo de la dorada a la espalda.

Con pimientos rojos en tiras junto a las patatas.

Con otros pescados grandes: dorada, lubina o pargo.

Con qué acompañarla

Una ensalada verde y un vino blanco. Es un plato estupendo para cuando tenemos invitados.

Solomillo adobado con setas

Medallones de solomillo adobados en vino, vinagre y especias, hechos a la sartén y acompañados de setas. Un plato sencillo con mucho sabor.

Medallones de solomillo adobados en vino, vinagre y especias, hechos a la sartén y acompañados de setas. Un plato sencillo con mucho sabor.

Solomillo adobado con setas
Ingredientes
  • Un solomillo, cortado en círculos/cilindros de 1,5 o 2 cm.
  • Vino blanco o tinto, medio vaso
  • Vinagre, medio vaso
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Especias al gusto: pimienta, perejil, tomillo,…
  • Pimentón
  • Sal
  • Ajos, pelados y cortados en trozos.
  • Agua para completar.
  • Setas.

Primero adobamos el solomillo mezclando todos los ingredientes y rellenando el bol de forma que cubra la carne. Lo dejamos unas horas, mejor un día completo. En una sartén con un poco de aceite echamos el solomillo, primero lo sacamos del líquido, y hacemos durante unos siete minutos primero a fuego fuerte y después lo dejamos a fuego medio, podemos rociarlo con el líquido del adobo de forma que no se pegue.

Sacamos el solomillo y en la salsa que ha soltado echamos las setas troceadas, con un poco de sal y perejil, podemos añadir algo del mismo líquido del adobo. Ahora añadimos la carne y lo movemos bien, teniéndolos al fuego durante unos cinco minutos.

Lo apartamos, dejamos reposar un poco y ya podemos servirlo.

Nuestros trucos

Escurrir y secar los medallones al sacarlos del adobo, para que se doren en lugar de cocerse.

Fuego fuerte al principio, como indicamos, para sellarlos.

Las setas, aparte y a fuego fuerte. Si se echan muchas a la vez, sueltan agua y se cuecen; mejor en tandas, con un poco de ajo.

Variantes

Con champiñones, si no encontramos setas.

Con una salsa del propio adobo reducido unos minutos en la sartén.

Con lomo de cerdo en lugar de solomillo, más económico.

Con qué acompañarlo

Unas patatas panaderas o un puré de patata casero.

Marinar carne una solución.

Un truco para aprovechar la carne descongelada que no da tiempo a cocinar: marinarla o adobarla para que se conserve unos días más sin perder sabor.

Un truco para aprovechar la carne descongelada que no da tiempo a cocinar: marinarla o adobarla para que se conserve unos días más sin perder sabor.

Es frecuente, al menos a mi me pasa, se me acumulan en el frigorífico productos que he sacado del congelador y que he de cocinar lo antes posible. Pasa sobre todo cuando vienen mis hijos y sus familias y preparamos comida para todos teniendo en cuenta sus preferencias y necesidades.

Lo que nos sobra no podemos volver a congelarlo, por tanto hay que buscar formas para conservarlos un poco más en el tiempo. La manera es marinarlos o adobarlos, el sistema es el mismo sumergir el producto en líquidos y aliños, normalmente aceite, vino, vinagre e incluso licor, junto con sal, ajo, perejil, tomillo, pimienta, cúrcuma, orégano,… La mezcla debemos elegirla nosotros en función de nuestros gustos, lo suyo es cubrir todo con esta mezcla y dejarlo en el frigorífico al menos un día.

El resultado final será tener ese producto con un sabor peculiar distinto en parte al suyo original.

Hay veces que lo hago con ciertas carnes como el cordero o el cerdo cuando quiero darle una textura más agradable a la hora de comerlo, son carnes con fuerte sabor que no gustan a todo el mundo, pero marinarlas ayuda mucho.